DESMONOPOLIZAR PARA DEMOCRATIZAR
El modelo neoliberal implantado a
partir del Consenso de Washington, establecía que el mercado iba a ser el gran
regulador de la vida en sociedad, por encima de la política. Esto llevó en
nuestro país a la desregulación, concentración y transnacionalización de
sectores estratégicos de la sociedad.
En el periodo intercensal 1988 –
2002, en el NEA se perdieron 16.917 explotaciones agropecuarias, un 20% del
total existente al inicio del periodo, lo que representa casi 85 mil personas
que abandonaron el campo para ir a malvivir a los cordones periféricos de las
ciudades. En el Chaco existían –en el año 1988– 21.284 explotaciones
agropecuarias; para el año 2002 estas se habían reducido a 16.898; en 14 años
se perdieron 4.386 fincas en la provincia, un 21% menos. En este período se
evidenciaron cambios significativos en la estructura parcelaria, siendo una de
las modificaciones de mayor relevancia la disminución del 10% en la cantidad de
establecimientos agropecuarios comprendidos en el estrato de hasta 200 hectáreas,
porcentaje que implica la desaparición de 1.303 explotaciones que pasaron a ser
controladas por el estrato con más de 200 hectáreas.
En cuanto a la producción de
semillas, las 10 empresas semilleras más grandes del mundo controlan la mitad
de las ventas de semillas para agroindustria. El control corporativo y la
propiedad privada de las semillas, que son el primer eslabón en la cadena
alimentaria, tiene implicaciones de muy largo alcance para la seguridad alimentaria global.
Mientras el control de las semillas y de la investigación agrícola se encuentre
en tan pocas manos, el suministro de alimentos para el mundo se vuelve cada vez
más vulnerable a los caprichos de los artífices del mercado.
Otro tipo de concentración consiste
en la concentración de la propiedad de los medios de comunicación en manos de
pocos grupos de empresas. Se puede tomar como ejemplo al Grupo Clarín, que
posee varios medios (radio, televisión, cable, televisión directa al hogar o TDH),
que también es dueño de Papel Prensa, el monopolio de papel para la prensa
gráfica (Clarín es dueño del 38% de las acciones), por lo que obtiene el papel
mucho más barato que el resto de las empresas. Obviamente, existen otros grupos
en la Argentina, que son dueños de varios medios de comunicación, como
Telefónica, Hadad, Ávila, para citar algunos.
Esta situación está empezando a
cambiar. A fines del 2010 se sancionó la Ley N° 26.737 de Protección al
Dominio Nacional sobre la Propiedad, Posesión o Tenencia de Tierras Rurales,
conocida como "Ley de Tierras" y que pone límites a la
extranjerización de las tierras argentinas. El 10 de octubre de 2009 fue
promulgada la Ley 26.522 de Servicios
de Comunicación Audiovisual, que reemplazó a la Ley de Radiodifusión que
había sido promulgada en 1980 por la dictadura cívico-militar. El 7 de
diciembre es la fecha límite para que todos los medios de comunicación se
adecuen a esta norma.
Hay que seguir trabajando para
democratizar el acceso a la tierra de todos y cada uno de los agricultores
familiares. Hay que seguir trabajando para proteger los recursos genéticos y
lograr la plena soberanía genética, para que esta resguarde a los campesinos y
pueblos originarios, que a lo largo de la historia, han domesticado y mejorado
las semillas y los animales que han utilizado para vivir, para trabajar, para
vestirse, para alimentarse. Hay que seguir trabajando para democratizar el uso
de la palabra escrita y hablada.
La construcción de un modelo alternativo requiere asumir su carácter
conflictivo, en oposición al orden y al “consenso” reclamado con distinto grado
de vehemencia por sectores de la sociedad que -casualmente, y casi siempre-,
resultan ser sus directos beneficiarios.
Comprometidos con el proyecto
nacional, popular y democrático, nos comprometemos para seguir construyendo
estas propuestas.
Corriente
Agraria Nacional y Popular – Chaco
Noviembre
de 2012