ANTE UN NUEVO PARO RURALISTA
Como hace cuatro años y medio, como en enero
del 2011, como en junio del presente año, las patronales
agrarias (Sociedad
Rural Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas, Coninagro y Federación
Agraria Argentina) convocaron a un nuevo paro agropecuario en protesta por la
decisión del Gobierno de tomar posesión del predio ferial de Palermo. Los mismos
que en marzo de 1977 publicaron una solicitada apoyando la dictadura
militar, los mismos que silbaron al entonces presidente Raúl Alfonsín, los
mismos que manifestaron sus dudas respecto a la duración del gobierno de CFK,
los mismos que dijeron que los estancieros deben "subir los peones a la
camioneta y decirles a quién tienen que votar", hoy nuevamente salen a
protestar porque el gobierno nacional decide recuperar lo que un gobierno
entreguista vendió a precio vil, y por cuya causa se encuentran procesados,
entre otros, Domingo Cavallo.
No extraña que la SRA o CRA se
opongan a estas medidas. La primera tiene entre sus fundadores a Martínez de
Hoz, el abuelo del ministro de economía de la dictadura. La segunda también fue
cómplice a través de sus dirigentes, que ocuparon importantes cargos en el
ejecutivo dictatorial. Causa extrañeza (porque ya no es sorprendente) que
entidades que agrupan a pequeños y medianos productores, que exigían que el
Estado ponga límites a la concentración de la tierra, que pedían por un Estado
activo, se sientan agredidos por medidas que van en la línea de la recuperación
del patrimonio nacional.
Olvidan o no quieren reconocer
estas entidades que para el sector agropecuario la gestión iniciada en 2003
tuvo muchos logros. Se puede mencionar la
jerarquización del área gubernamental como Ministerio y su refuerzo
presupuestario, así como el de los organismos descentralizados dependientes de
él. Se restituyeron organismos como el Instituto Nacional de Semillas y se
reforzó el Programa de Servicios Agrícolas (PROSAP) con nuevos préstamos del
BID. Se dio mayor calidad a las instituciones, informatizando y regionalizando
el SENASA. Se mejoraron las condiciones de los trabajadores de los organismos,
con nuevos convenios. El INTA pasó de tener una planta constituida por
mayoritariamente por personal contratado a tener mayoría del personal en
planta, creándose nuevos centros de tecnología y el presupuesto anual se incrementó un 660%. La ampliación de derechos también
ocurrió en el sector rural con el Monotributo Social para la Agricultura Familiar
y el Registro Nacional de la Agricultura Familiar. Se aprobó la Ley de Protección al Dominio Nacional sobre la tenencia, dominio y propiedad de
las tierras rurales, se
aprobó el nuevo Estatuto del Peón Rural, está en estado parlamentario el Proyecto de Ley de Freno a los Desalojos en
el Congreso Nacional.
La recuperación sostenida en el sector agropecuario ha permitido pasar de
14 millones de hectáreas hipotecadas en el campo cuando Néstor Kirchner llegó
al Gobierno a menos de 500 mil, en la actualidad. Lo que indica que el sector
se ha ido reforzando luego de los tremendos años de desintegración neoliberal
de las últimas décadas del siglo pasado y que explotó en toda su magnitud en la
crisis del año 2001.
Esta
nueva medida patronal es una manifestación de quienes continúan queriendo un
país fragmentado, con unos pocos dueños de mucho, y muy muchos dueños de nada,
sumidos en la miseria y la explotación. En los últimos años muchas cosas empezaron a
cambiar, aunque no todos nos demos cuenta que Argentina está cambiando. Y esto
también es porque muchas cosas faltan seguir cambiando. Como militantes de este
proyecto nacional y popular no nos avergüenza reconocer que nos faltan muchas
cosas, porque estamos orgullosos de las cosas que se han logrado en la última
década.
Gerardo Roberto Martínez
Referente provincial CANPO Chaco
Presidencia de la Plaza (Chaco); 26
de diciembre de 2012
